Coaching

¿Cómo vives los cambios? ¿Oportunidad o amenaza?

By 11 noviembre, 2016 No Comments

¿Cuánto te gustan los cambios? ¿Eres de las personas que disfrutan y buscan la novedad o por el contrario prefieres tu rutina y la predictibilidad de tu día a día? Probablemente tu respuesta sea: depende. Depende del momento, la situación,si la decisión que te lleva a ese cambio es propia o empujada, el que cambie… y así hasta donde queramos llegar.

Vivimos en un entorno en el que el cambio nos rodea. Por ejemplo, la tecnología nos lleva a aprender cosas nuevas y cambiar hábitos: del libro de papel al ebook, del mapa y leer las señales en la carretera a la voz que nos va indicando la salida de la rotonda a tomar en el navegador. Lo que era se un manager hace años no tiene que ver con cómo se gestiona un equipo hoy en día, la persona que eras hace seis meses se parece a la que serás dentro de dos años pero ¿será exactamente la misma?…

El cambio es el concepto que nos define la transición de un estado a otro. ¿Pero cuánto de flexibles somos? Hace tiempo, leí en el libro de Elsa Punset: “Una mochila para el universo”  que esto de la flexibilidad mental también es entrenable, basta con empezar a hacer cambios sencillos: Cambiar el camino para ir o volver a casa, hacer cambios en las rutinas básicas. ¿Cuánto de cómodo te sientes en ellas? ¿Qué sucede si dejas de hacer algo como siempre lo has hecho? ¿Cómo te sientes cuando algo rompe tu rutina?

Nos habituamos a hacer las cosas siempre de la misma manera y eso nos lleva a que cuando acontece un cambio en nuestro día a día entremos en “cortocircuito”: me enfado cuando las cosas no salen como yo quiero, me sienta mal que me cambien una reunión de un momento para otro, me frustro cuando las cosas no son como yo espero… ¿Para qué te sirve esa rutina?

Este es un tema recurrente en las sesiones de coaching que tengo con mis coachees. Situaciones en las que las cosas no salen según su plan establecido, sus ideas, su dinámica diaria…  los cambios les estresan, les enfadan… hasta que de repente un día deciden tomar las riendas. Aceptar que los cambios forman parte de su vida. Que no quieren seguir estresándose con ellos sino incluso disfrutar de ellos y con ellos. Hablo de aceptar porque cuando acepto hago que cambie algo en mi. No me resigno sino que dejo que fluya, dejo que las cosas sucedan.

Aceptan que no quieren seguir tratando de tener un control absoluto sobre todo aquello que les rodea. Sí, digo tratando porque toman conciencia de que viven en un mundo en el que el control de cada cosa es imposible: trabajamos, vivimos y nos relacionamos con otros y ellos tienen sus necesidades y prioridades que a veces (sólo a veces) son diferentes (ni mejores ni peores, sólo diferentes) a las nuestras

Todo esto lo consiguen ellos sólos a través de las preguntas que van resonando hasta llegar a la pregunta clave. Esa pregunta poderosa que le hace “click” y le lleva a tomar las riendas y empezar a ver su vida desde otros puntos de vista. Quizá no nuevos pero siempre puntos de vista que hasta ahora no había querido cambiar. Aceptando que en la diferencia está el crecimiento, que en la aceptación la felicidad y que en el cambio el aprendizaje.

¿Hasta cuándo quieres seguir sin moverte? ¿Para qué te sirve esa posición? ¿Hasta dónde estás dispuesto a moverte? ¿Qué ganarás? ¿Qué perderás si te quedas ahí?

Contacta conmigo y ten tu primera sesión de coaching. ¡Atrévete a cambiar!